SOJA revolucionó Pinamar

Cerca de 2000 personas coparon El Alma para ver a la banda norteamericana que regresó a nuestro país para presentar nuevo integrante y su nuevo trabajo, Strength to Survive.    

 

 

Por Julián Godoy / julian@pelagatos.com.ar

Fotos por Sergio Carluccio

 

 

Cuando el mundo actual continúa en su carrera por alcanzar el frenetismo que le ha aportado la tecnología y su evolución constante, como el conejo corre desesperado por conseguir la zanahoria, el hecho de parar la pelota y tomarse un segundo más en busca de continuar con un proyecto y no a favor de resultados inmediatos que pueden conducir al éxito asegurado, es un proceso digno de festejar. A 15 años de su formación, los Soldiers Of Jah Army regresaron a nuestro país con nuevo disco, la incorporación de Trevor en guitarra  y una mirada introspectiva  de lo que ha sido su carrera; explorando un sonido más rocker y entregados al sentir de las raíces, jugando más decididamente con variantes en percusión, dejando un poco mas relegado al beat playero con el que nos habían acostumbrado.

 

 

Un sample eléctrico y psicodélico daba de baja las fases lumínicas de El Alma antes de que la versión midtempo de ¨I dont wanna wait¨ despertara el clamor de la platea femenina. Con un Jacob Hemphill cansado y lejos de su mejor versión en lo vocal, el que tuvo que ponerse el overol fue Bobby Lee, quien se encargó de guiar a una formación aceitada, junto a Ryan Berty desde la batería y el carisma y la justeza de los polifuncionales Rafa Rodriguez y Hellman Estocia. 

 

¨When we were younger¨ y ¨Strenght to survive¨, ambos de su reciente placa, se sucedieron sin respiro antes de dar paso al show in situ  de los puertorriqueños, que arrancó con una versión netamente acústica de ¨Rasta Courage¨ (cierre de saxo estremecedor para el cierre), y siguió con un cierre sensacional de ¨You don´t know me¨, con una performance de batucada rioplatense guiada por el mismo Hellman y secundada por el resto de la banda, mientras Jacob observaba desde uno de los laterales. Una delicia de tiempos, contratiempos y destreza caribeña, antes de volver al raggamufin innato que le sale a Jefferson con ¨To whom it may concern¨, esa carta abierta contra la política de los EE.UU. de combustión acelerada, con rotación de músicos e instrumentos incluida para un decoroso cierre a puro dubwise. 

 

Después del tándem romántico que comenzara ¨You and Me¨ y terminara ¨Sorry¨ con un desenlace donde la percusión  esgrimió la sonrisa final, la banda se despidió del escenario entre el griterío y los aplausos de las casi 2000 personas que se acercaron a la orilla del mar que limita con el Atlántico.  

 

 

Para los bises guardaron ¨Everything Changes¨, popularizada en nuestro país por la intervención de Mariano Castro en una de las tantas versiones que andan circulando, que arrancó con Jacob y su guitarra acústica en soledad y en la segunda parte sumó a la banda completa. ¨Tell me¨ y ¨Here i am¨ ofrece un cierre meloso pero de energía explosiva con presentación de la banda incluida, un groove preciso y unos solos bien floating, capaces de cercar los sentidos y envolverte en ésta cápsula; la versión beta de una banda que decidió colgar los laureles obtenidos para seguir evangelizando con el ejemplo: Go fowards ever, backguards never.