Tryo en Argentina

En el marco del auspicioso Festival de Otoño, que incluye presentaciones de Goran Bregovic, Diego el Cigala, The Klezmatics, Misia, Maria Joao y Mário Laguinha, el Chango Spasiuk y Tabaré Cardozo, el miércoles 21 de este mes debuta en Buenos Aries: TRYO (web), un fantástico grupo de reggae acústico francés cuyas canciones comenzaron a enamorar a los oídos de una cofradía de porteños sensibles a comienzos de la década pasada. "La música de los franceses Tryo es sencilla e irresistible: canciones de fogón con cuidadísimos arreglos vocales y aires románticos cautivantes. Sus fans argentinos hacen circular Mamagubida, su primer trabajo, de manera casi devocional, y comparten el secreto a voces entre un grupo de iniciados." Así comenzaba el artículo publicado por Rolling Stone en noviembre. Y un dato, no menor, es que entre sus fans locales estaban (y están) algunos de los integrantes de los ascendentes Onda Vaga. No es casual, entonces, que podamos establecer un link estético entre ambas propuestas.
Nota por: Humphrey Inzillo

Fuente: www.Rollingstone.com.ar

Tryo toca el miércoles 21, a las 20.30, en La Trastienda, Balcarce 460.

El percusionista Daniel Bravo repasa la historia de Tryo, el grupo francés de culto de los porteños sensibles, antes de su debut en Buenos Aires.

Tryo está integrado por tres guitarristas y cantantes franceses (Guizmo, Manu y el también actor Christophe Mali), y el percusionista chileno Daniel Bravo. Y es Daniel, desde París, el que adelanta el debut del grupo en Buenos Aires: "Va a ser un show esencialmente musical. Es decir, no viajamos con toda la infraestructura que usamos en Francia. La idea es visitar un poco de cada disco, y vamos acompañados con dos musicazos: el cellista francés Fréderic Deville y mi amigo del alma Pablo Mendez, de Bariloche, en bajo y percusión".

El ámbito ideal para la propuesta sonora de Tryo parecen ser las salas de conciertos pequeñas, que reproduzcan el espíritu "de fogón" de esas canciones. ¿Cómo reproducen ese ámbito en los estadios para miles de personas? ¿Cambió en algo la esencia del grupo a partir de la masividad?

Siento que Tryo siempre fue un grupo que cultivó la proximidad en los conciertos. Puedo confesar que en los primeros años casi se hablaba más con el público de lo que se cantaba. Pero el grupo se fue adaptando a los escenarios que fueron creciendo, y lo que nos ayudó mucho es que siempre lo de la proximidad fue capital e influyó en la escenografia y en la manera de pensar un concierto como un espectáculo y no solamente como una sucesión de canciones. Siempre tratamos de volver una sala grande lo mas intimista posible, y casi siempre que tocamos en salas grandes terminamos o empezamos los conciertos tocando entre el público para reencontrarnos con ese contacto de antes.

En sus primeras grabaciones, y de un modo no lineal, se observa un espíritu romántico, ligado al gipsy swing de Django Reinhardt y Sthephane Grapelli. ¿Consideran al jazz manouche como una influencia?

El jazz manouche es una de las influencias de algunos miembros del grupo; y particularmente Manu, que siempre handa con una guitara manouche al hombro. La música de Tryo evolucionó mucho desde las primeras grabaciones hasta hoy. Al principio, el reggae era espontáneamente el color predominante. Luego, al darnos cuenta que la real identidad del grupo son las tres voces, las influencias musicales de cada uno pudieron poco a poco asumirse e involucrarse en la musica de Tryo. Hoy, en un mismo disco, podemos ir de una cancion manouche a un ska, pasando por la musica hindú. Así, las puertas se abren cada vez más.

En algunos videos se puede ver que incorporaron una sección de vientos, ¿forman parte de la formación estable en los últimos años o sólo ocurre en algunas ocasiones?

Siempre nos gusto abrir el escenario y ensayar nuevas fórmulas, ya sea con la compañia de circo Les Arrosés en 2001, o con musicos y cantantes en la gira que siguió a Grain de Sable, hicimos un paréntesis con una serie de 19 conciertos en una sala de París que se llama Cabaret Sauvage: para esa ocasión invitamos a una sección de vientos. Nos gustó tanto que decidimos continuar y terminar la gira con ellos. Luego hubo otra gira que hicimos en 2005 para festejar los diez años del grupo, donde los volvimos a invitar y agregamos además a un violinista y un cellista. Para la gira de este último disco, queríamos reencontrar los colores musicales que habíamos puesto en el disco, por eso desde el principio de esta gira invitamos al cellista francés Frederic Deville (el que nos acompañó para los 10 años) y a un percusionista argentino, oriundo de Bariloche, Pablo Mendez.

Su debut en Buenos Aires será en el marco de un festival de World Music. ¿Sienten que es un ámbito adecuado? ¿Le queda bien esa etiqueta a la música del grupo?

Nunca nos gustaron mucho las etiquetas porque después siempre es difícil quitárselas y sobre todo son un poco reductoras. Pero, de alguna manera, y en realidad, ¡Siempre seremos músicos del mundo! Nuestro último disco, Ce Que L´On Sème, se abre más aún al mundo que los demás, tanto en los textos y los temas abordados, como en los colores musicales. De todos modos, me parece difícil catalogar la musica de Tryo. Cuando se habla de World Music abarca tal panel de estilos diferentes, que me parece un ámbito interesante para nuestra primera visita a Buenos Aires.

El contenido social (y muchas veces político) siempre fue esencial en Tryo. A fines del año pasado participaron del concierto multitudinario L´Ultimatum Climathique. ¿Dirías que la cuestión ecológica se ha vuelto central en la ideología del grupo?

La cuestion ecologica, siempre fue una preocupación en el grupo. Lo encontramos alrededor de "L´Hymne De Nos Campagnes" y desde ahí el interés por la ecología fue creciendo. Hace varios años que colaboramos con Greenpeace: siempre están presentes en nuestros conciertos y para este disco nos pareció adecuado y esencial, acentuar nuestra colaboración con ellos. Sin pretender ser un grupo cien por ciento ecologico, queríamos ver cómo a nuestra escala podíamos hacer evolucionar las cosas. Queda mucho por hacer, pero en realidad no es ni mas caro ni más complicado: es solamente cosa de proponerse cambiar de actitud y tomar conciencia de la importancia que tiene cada uno frente a lo que sucede.

En ese concierto también participó al ex tenista (ahora músico) Yannick Noah, ¿Cómo surgió esa relación?

Para ese concierto, la idea era ser lo mas ecléctico posible para sensibilizar al público, y que no sea solamente el de Tryo. Queríamos que fuera lo mas abierto posible. Por eso y porque son artistas que tienen una preocupación ecologica, invitamos a Yannick Noah, a Zazie y a Bernard Lavilliers.

La masificación de Internet produjo un enorme impacto en el modo de consumir y difundir la música. ¿Cómo afectó al grupo esta reconfiguración del modelo?

Lo más evidente es el efecto que tuvo, como para todos, en la venta de discos, a pesar que aún tenemos suerte a ese nivel. Después, lo interesante es lo útil que resultan las comunicaciones a través de la net y cómo uno lo puede pensar para acompañar a un disco o una gira. Hay muchas posibilidades y va todo muy rapido. Veremos qué nos reserva el futuro, pero seguro que la musica e internet van a estar cada vez más involucrados Me acuerdo cuando empezó Tryo: teniamos una linea de telefono con un contestador donde la gente podía consultar los próximos conciertos.

¿Cómo ha sido la relación con Manu Chao? ¿Lo consideran una influencia? ¿Un aliado estético?

Nunca hemos tenido realmente relación con el, más allá de cruzarnos en algunos festivales. Manu desarrolla una sorprendente energía en escena y ojalá nos crucemos algún día sobre un escenario. Para algunos miembros del grupo, la Mano Negra hace parte de las influencias. ¿Un aliado? No sé. Donde más nos podríamos sentir próximos es que el también forma parte de una familia de grupos y cantantes que se defienden en vivo sin gran promoción mediática.

¿Cuál es la historia por detrás de la canción "El dulce de leche" incluída en Ce que l´on sème?

Esa canción la escribio Christophe Mali, y es su visión de mi exilio en Francia. Está basada en todo lo conversado o compartido durante todos estos años. Pero mas allá de esa historia, habla de la singularidad de cada historia de exilio o de "sin papeles" en Francia.

Supongo que viajar y conocer otras culturas, explorar otros ámbitos, ser descubierto por otros públicos, es una de las posibilidades más atractivas que ofrece la profesión de músico. ¿Qué representa para ustedes llegar por primera vez a la Argentina como grupo? ¿A qué otros sitios los ha llevado la música?

Seguro que viajar es una gran motivación, pero el compartir con la gente que uno cruza o conoce es primordial. Con Tryo lo que más hemos recorrido es Francia, y el público nos sorprende cada vez más. Otro sitio que hemos visitado mucho es la provincia de Québec, en Canada, donde ya hemos hecho unas trece giras. También hemos tenido la suerte de ir a España, a Egipto y a Sudán. Ir a América del Sur con Tryo es un viejo sueño y algo que siempre he querido compartir con ellos. Conociendo la alegría y el gusto festivo argentino pienso que va a ser un lindo encuentro.