Skatalites lleno Buenos Aires de ska festejando 50 años

Skatalites lleno Buenos Aires de ska

 

Texto por Pablo Rios pablo@pelagatos.com.ar @pablochori
Fotos de  Sergio Carlucciosergio@pelagatos.com.ar

 

Dicen que los cuentos es mejor empezarlos por adelante hasta el final, pero esta historia es diferente. Es una historia de arte, pasiones y amor. The Skatalites cerró el telón y el público del Teatro Vorterix se quedó más de 15 minutos coreando sus canciones para que vuelvan a salir, pero los años no vienen solos y una hora y media de show son suficientes para músicos que tranquilamente podrían estar descansando, y disfrutando de su tercera edad. Pero ellos no se emanciparon, siguen galopando y demostrando que son "pende-viejos" que vibran al ritmo del Ska

 

La orquesta arrancó con sus presentaciones en 1964 y 50 años después con uno de sus fundadores al mando salen al mundo a disparar ska y reggae a mansalva, old school en su original versión. Sin dudas un privilegio de pocos, seguir haciendo música por 50 años. 

 

Lleno de brillo propio sumando al de su remera, Lester Sterling (fundador de Skatalites) subió al escenario con su saxo en la mano y la fiesta comenzó a correr para todos lados. Papel picando de colores metalizados caían en el medio del campo mientras la música y el baile hacían de Vorterix un delirio. La sala estaba llena y las ganas de saltar  y tirar pasos se multiplicaban a medida que los temas iban corriendo, "Music is my ocupation", "River to the bunk", "Latin goes ska"... donde todo implosionó en Vorterix. Los jamaiquinos no podían entender por que la gente cantaba No, no, no me pisen las flores...

 

La llegada de Doreen Shaeffer cambió el panorama del show, el baile seguía firme pero Vorterix no solo bailaba, sino que también cantaba, la dama con todo el swing en sus venas agarró el micrófono e hizo de las suyas con canciones: “Golden love” “Cant you see”  “Nice time” “When i fall in love”,  “Simmer down” y "Turn Your Lamp Down Low". Fue gracioso o no tanto, ver a Lester hacerle gestos que le iba a cortar el cuello porque se había pasado con el tiempo, el líder de Skatalites no paraba de mirar su reloj, dos o tres veces por canción estaba pensando en su reloj.

El público estaba en llamas, los vasos corrían de lado a lado mientras el bajo y la batería  desandaban un camino de acordes que van sumando voces hasta que cantó todo el teatro.  Claro que la fila de 4 vientos excita a quien tenga enfrente hasta ponerlo al palo. Los acordes te mueven, te elevan y te tiran al piso al compás de la música. Otra vez volvía al mando Lester Sterling  y Vorterix volvía a implosionar coreando los acordes de "Rock Fort Rock", "Guns Of Navarone" , "Phoenix City" y la ultima de la noche fue "Freedom Sounds". Una banda ajustadísima, muchas voces, homenajean a muchos de los grandes referentes de Jamaica con un show corto pero conciso y explosivo. Un bumm de ska para seguir disfrutando de los dinosaurios vivos.