Juan Pedro Oholeguy y un sueño cumplido

Juan Pedro Oholeguy La Zimbabwe
Cumple uno de sus deseos cada vez que se pone a tocar con la banda
El necochense Juan Pedro Oholeguy es el tecladista de La Zimbabwe, a quienes admiraba desde chico
Nota por Ian Larsen
 
El sueño de muchos, sobre todo si se sabe de música, es llegar a ser parte de la banda que te gusta y el necochense Juan Pedro Oholeguy tuvo la suerte y trabajó duro para conseguirlo siendo tecladista y productor.
 
Oholeguy nació en 1976 en Miramar pero se considera a si mismo un necochense ya que ha vivido su infancia y adolescencia en nuestra ciudad. En 1980 se vino a vivir con sus padres a Necochea y, cuando tenía ocho años, conoció a Juan Carlos Gesualdi, en el Cuerpo Orquestal Infantil y ahí comenzó su historia y vínculo con la música. "Desde que empecé fue lo mío. Mi viejo tenía vinilos de jazz y mi vieja escuchaba a los Beatles y algo e folclore. En mi casa se escuchaba mucha música”, contó.
 
En cuanto a su relación con Gesualdi y su instituto, señaló que lo vio por primera vez en la televisión y cuando dijeron que era un profesor de Necochea, siendo aún un niño, le dijo a su madre que quería estar entre esos chicos que tocaban. "Al otro día nos estábamos anotando en el instituto y empezó una vida musical que no terminó nunca más”, recordó el músico.
 
Si bien en aquel entonces, Oholeguy, quería ser un saxofonista, empezó tocando el teclado y el piano pero, en un momento en que el bajista de la orquesta no pudo continuar, empezó a tocar ese instrumento que para el no era más que "una guitarra con cuatro cuerdas”.
 
Cuando Juan Pedro tenía 11 años, su padre murió pero le dejó algo muy valioso: el recuerdo de la felicidad que le daba ver a su hijo haciendo música y eso le dio al joven el impulso necesario para seguir con su carrera.
 
Al año siguiente, Juan Carlos Gesualdi entró como director de la Banda Municipal e incorporó a algunos de sus mejores alumnos a participar. "Tuvimos ahí la posibilidad de ser un poco más profesionales porque cobrábamos medio sueldo cada uno. Tener un trabajo en la música, a los 12 o 13 años, e incluso sin tener a mi viejo, fue algo genial. No tuve que salir a hacer otra cosa”, explicó.
 
Con el tiempo empezó a aprender a hacer los circuitos de los bares locales y lo llamaron para participar de su primera banda de rock fuera del Instituto Gesualdi.
 
A medida que fue creciendo, sus gustos empezaron a cambiar y se inclinaron más para el lado del reggae, el jazz y el funk. "En su momento, con 17 años, armamos una banda que se llamaba La Tortuga, que hacíamos canciones propias con un estilo similar al de Los Fabulosos Cadillac, Mano Negra y Todos Tus Muertos. Nos fue bastante bien, tocamos en algunos lugares, grabamos un demo y ganamos un concurso de bandas en Página 12”, recordó el necochense.
 
Juan Pedro Oholeguy La Zimbabwe Chelo Delgado
 
Empezar en Buenos Aires
 
En 1996, dado que a nivel musical "en el año acá se ponía un poco lenta la cosa” decidió mudarse a Buenos Aires buscando nuevos horizontes para continuar su carrera. "Me lo pasaba leyendo cosas que se hacían allá y veía que había muchas cosas para hacer y muchas actividades entonces tenía que ir a aprender”.
 
Así entró en la EMPA (Escuela de Música Popular de Avellaneda) que tenía un sistema moderno y público para estudiar. "Fui y había muy pocas bacantes y me quemé las pestañas un verano estudiando para entrar. Fue duro porque me fui sin recursos”, explicó.
 
Por varios años, para sobrevivir y mantenerse en una ciudad desconocida y sin nadie que lo ayude, Oholeguy se dedicó a trabajar como artista callejero. "Entré también a hacer la música para unos chicos que tenían una banda y al mismo tiempo hacían circo y así vine también a hacer temporadas a Necochea”.
 
Ese fue su primer nexo con una banda que grababa y que tocaba en varios lugares, inclusive en Europa, México y Estados Unidos. "Hicimos un tributo a The Clash que lo producía Sony Music y que había un montón de bandas grosas. Caí bien parado pero la ciudad te apabulla, sobre todo yendo a hacer algo que no es muy usual”, contó.
 
Juan Pedro Oholeguy
 
Entrar en la banda
 
Hace alrededor de diez años, luego de que, por bastante tiempo, no se había tenido noticias de la ya disuelta Zimbabwe, Oholeguy se encontró con Marcelo "Chelo” Delgado, el vocalista y guitarrista de la banda, que estaba pasando por su etapa solista.
 
De a poco, ambos fueron entablando una buena relación y, dado que La Zimbabwe era para el necochense una banda que había sonado mucho en su adolescencia y que era un referente musical para él, su entusiasmo era mucho mayor. "Las cosas se fueron dando y empezamos a hacer proyectos y, sin querer, terminamos haciendo algo que ya no era el Chelo solista, sino que era una banda otra vez. Nos empezamos a dar cuenta que donde íbamos no ponían que era el Chelo Delgado y su banda sino que ponían ‘se presenta La Zimbabwe’ y, tarde o temprano, lo tuvimos que asumir: éramos La Zimbabwe”.
 
Juan Pedro Oholeguy se convirtió en el productor del disco "Cuestión De Tiempo”, que salió en 2012, y eso fue un ítem importante en su vida que no solo le generó muchas responsabilidades sino también mucho aprendizaje para participar en otros proyectos.
 
La Zimbabwe Juan Pedro Oholeguy
 
Un nuevo disco
 
La banda que se estará presentando en nuestra ciudad dos veces en este mes (9 y 23 de enero), se encuentra preparado un nuevo disco que empezaron a grabar en noviembre y que tendrá mucho que ofrecer. Este disco tendrá artistas invitados y temáticas muy relacionadas al amor y a las problemáticas sociales de la actualidad.
 
Musicalmente, este segundo álbum de la nueva formación de La Zimbabwe estará compuesto por una base de reggae pero también se incorporarán sonidos característicos del pop y de la electrónica. "Se nos atrasó un poco pero no quisimos apurarlo, lo dejamos ser porque las canciones llevan un ejercicio y siempre aparecen cosas más interesantes. Es un proceso”, indicó el necochense.
 
Finalmente, a modo de adelanto, Oholeguy contó que una de las canciones llevará el nombre de "Política Sucia” y que hablará de "la parte mal intencionada de la política y de cómo es utilizada”.