El productor de Narcos prepara serie sobre música jamaicana

Fuente: Lucas Vidal Ribas de www.rewisor.com 

Hacemos un breve resumen de la historia de Jamaica y su cultura musical para que te hagas una idea de lo que viene.

Los amantes de la cultura jamaicana están de enhorabuena. Eric Newman, productor ejecutivo de la serie Narcos, ha anunciado que va a realizar una serie de televisión sobre la historia de la música de la pequeña isla caribeña.

La serie no tratará solamente sobre músicos, la política tendrá un papel muy importante. Los amantes de la cultura jamaicana saben que es imposible separar la evolución de su música de los acontecimientos históricos ocurridos en la isla, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Pero no puede entenderse este proceso fuera de un marco internacional complejo. Igual que tampoco se puede entender el presente de la música a nivel global sin entender la gran influencia que ha provocado la música jamaicana en el planeta.

La producción

La producción correrá a cargo de Ben Silverman (The Office, Los Tudor ) y Studiocanal, pero detrás de todo está Universal Music Group, propietaria de uno de los catálogos de Reggae más extensos del planeta. Además, uno de los productores es Chris Blackwell, fundador Island Records; una de las personas claves para entender la expansión internacional del Reggae que estuvo presente en los primeros años del Ska, fue el productor del primer hit internacional grabado en Jamaica (My Boy Lollypop), y fue el visionario que creó la campaña que catapultó a Bob Marley al estrellato mundial.

 

El escritor de la serie, Sascha Penn, ha recibido el asesoramiento de Marlon James, un escritor jamaicano que ha cosechado un gran éxito con su novela A Brief History of Seven Killings, que explica la situación de la isla durante las décadas de los 70 y 80, y trata varios puntos de la vida de Bob Marley.

El hilo conductor de la serie será la vida del mayor icono que ha salido de Jamaica, Robert Nesta Marley. Marley estuvo presente en los orígenes del Ska, desde finales de los 50, y murió a principios de los 80, siendo mucho más que un músico. Se convirtió en un guía espiritual, y acabó siendo un personaje político que llegó a ser objeto de atentados (hay testimonios que apuntan a que era un objetivo de la CIA). La presencia de Blackwell y James parece una buena garantía de que se va a intentar tratar la vida Bob de forma realista y respetuosa.

Una cultura singular

Jamaica es un país con muchas particularidades que han generado una cultura especialmente peculiar. Descubierta por Colón para los españoles, desde 1695 formó parte de Gran Bretaña. Como en muchas colonias del imperio británico, el porcentaje de blancos que habitaban la isla era escaso, casi no se produjo mestizaje, y muchos esclavos mantuvieron muy vivas algunas tradiciones africanas.

A nivel cultural y musical la influencia de Estados Unidos fue creciendo desde la aparición de la radio, al fin y al cabo la isla se encuentra a unas 500 millas de Florida. Desde 1900 la costa norte y la capital se convirtieron en uno de los destinos turísticos favoritos para los estadounidenses. Los propietarios de los hoteles comenzaron a contratar músicos para que tocasen Jazz, Rythm&Blues y otros géneros norteamericanos, lo cual generó una pequeña escena local. Pero los jamaicanos son demasiado creativos como para limitarse a copiar lo que hacían sus colegas yankees.

En los 50 ya desarrollaron un estilo de Boogie propio, y a finales de la década apareció el primer género puramente jamaicano, el Ska. El mejor momento del Ska llega con la independencia en 1962, que supone una explosión nacional de alegría. Pero el país se estrelló de bruces contra la cruda realidad, la vida de los jamaicanos no mejoró realmente en nada, y ya no podían culpar a los británicos de sus males.

El Reggae

Mientras el Ska conquistaba Inglaterra, en Jamaica la música se fue ralentizando. Primero llegó una breve fase donde el género predominante fue el Rocksteady, pero a principios de los 70 apareció el género jamaicano por excelencia, el Reggae. Se frenó el ritmo del Rocksteady, lo que permite que el bajo gane protagonismo (en realidad se trata del primer género de Bass Music para bailar). Llegamos a la época dorada de la música jamaicana mientras el país estaba viviendo una situación política insostenible.

A nivel interno, la corrupción del sistema político era absoluta después de tan solo 10 años de gobierno independiente. La pobreza era igual de extrema que antes pero la violencia se estaba disparando. Los culpables de la situación eran los nuevos partidos políticos, tremendamente corruptos y basados en un sistema de mafias que luchan violentamente por controlar los votos de Kingston. Para agravar la situación, la isla se había convertido en un punto caliente de la ruta de la droga que viajaba desde Suramérica hacia Estados Unidos. Más dinero para armas, más droga barata para el pueblo. Muchos jamaicanos sustituyeron la hierba por la cocaína.

En esos años, la isla era ya un objetivo claro para EEUU. Primero llegaron las multinacionales para poder expoliar todos los recursos (minerales y azúcar principalmente), pero a Washington le preocupaba mucho que el comunismo que se acababa de instaurar en la vecina Cuba pudiese dar el salto, así que hizo todo lo que pudo para controlar la política de la isla.

Este caldo de cultivo generó una creatividad extrema entre los músicos, productores e ingenieros de sonido de la isla, especialmente en la capital. Aparecieron varias corrientes que han sido determinantes para la cultura musical de todo el planeta. El Reggae fue buscando su esencia, ganando conciencia, y llegó al Roots Reggae, el estilo que exportó Marley. En un momento de máxima desesperación social, el movimiento rastafari había ganado muchos adeptos en los guettos de Kingston, y muchos músicos que no habían mostrado demasiada inquietud política abrazaron a Haile Sellasie I, emperador de Etiopía, como guía espiritual. Esto se notó en la música, ahora más “africana” que nunca (la percusión y el bajo dominan, las guitarras y los vientos acompañan) y también mucho más “consciente”, más preocupada por la realidad sociopolítica del país.

En paralelo al Roots aparecieron movimientos todavía más innovadores y que anticipaban lo que iba a ocurrir con la industria musical a nivel mundial. Desde antes del Ska, la figura del Sound System es el centro de la industria musical jamaicana. El concepto Sound System es más amplio que una discoteca móvil, o un sistema de sonido. Es la unión entre el equipo de sonido, artesanal y único, y las personas que se encargan de seleccionar la música, sin olvidar al animador (micro en mano). Los jamaicanos fueron los primeros en entender que el DJ iba a ser el epicentro de la fiesta, y que con una mesa de mezclas y un micrófono se puede liar una bien gorda, sin necesidad de bandas ni música en directo.

El Dub

En un momento dado, los sound systems comienzan a demandar versiones de las canciones más populares sin la parte vocal, lo que genera dos maneras nuevas de entender la música. Por un lado los animadores de los Systems comenzaron a rimar encima de esos ritmos desnudos, y así apareció el toasting, precursor del Rap americano.

Por otro lado, la verdadera revolución se estaba gestando en los estudios. A base de investigar para crear nuevas versiones de canciones de éxito aparece un género nuevo, el Dub. Los ingenieros de sonido se convirtieron en auténticos artistas al manipular el sonido de forma electrónica. Con equipos de segunda mano, o directamente artesanales, sin ningún lujo y mucho ingenio, desarrollaron técnicas para incluir ecos, reverberaciones, distorsiones, eliminar secciones completas… genios como King Tubby o Lee Scratch Perry convirtieron la remezcla en un arte, y en un género independiente. Fueron los primeros en entender la tecnología como instrumento. El Dub es el primer género de música electrónica bailable. Hablamos de principios de los 70, antes incluso del Autbahn de Kraftwerk.

La situación social a lo largo de los 80 y 90 no mejoró mucho, pero Jamaica siguió desarrollando su creatividad. Apareció el Digital Reggae, el reggae hecho por ordenador, que rápidamente evolucionó hacia el Dancehall o Ragamuffin, ese género que hoy empapa la música comercial a los dos lados del atlántico. Pero todo esto llegó después de la muerte de Robert Nesta Marley, así que no sabemos si la serie llegará a la fase digital.

Como veis, la cultura jamaicana es tan compleja como interesante. No va a ser fácil plasmar esta realidad en una serie, pues el reto es ambicioso. Si se consigue, puede resultar una gran obra. 

Bless up!

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