"Bob Marley, el hombre común - 70 Aniversario"

"Bob Marley, el hombre común - 70 Aniversario"

El 6 de febrero de 1945 en la humilde zona de Nine Mile (Milla Nueve), de la ciudad de Saint Ann, nacía él.  Un niño que según expertos de sociología, tasadores poblacionales y analistas demográficos, quizás no llegaría a vivir mucho tiempo, y de ser así, no tendría más aspiraciones que las de ser un granjero o un vándalo más de la truculenta Jamaica de los 50’s y 60’s.

Luego de 70 años desde su nacimiento, podemos decir todo lo contrario, a pesar de su prematura muerte, a la edad de 36. Pero él eligió, tomó una decisión, la de no parar nunca de hacer lo que hacía, la de no dejar de ser quien fue y sigue siendo, la de ser fiel a sus creencias y convicciones para convertirse en algo más que un ser humano, y pasar a ser una leyenda.

Otro hubiese preferido que le amputasen el pie para cortar con ese cáncer y seguir viviendo, otro hubiese optado por ser un campesino más, otros sin duda hubiesen elegido el camino de la delincuencia… pero él eligió ser Robert Nesta Marley, la voz del pueblo, de los sufridos, de los pobres y de una cultura, hasta ese momento, desconocida. Se convirtió en grito de liberación para muchas almas sin rumbo y se convirtió en ojos para muchas culturas ciegas de una realidad inevitable e ignorada por la gran mayoría del mundo.

Puso en el mapa a Jamaica, a los negros, a los rastas pero aún más importante, puso en el mapa a los oprimidos, y les dio un hilo de esperanza a través de sus declaraciones fundamentas por años y años de ver esa mierda, para devolvérsela al “sistema” con un rítmo con cadencia, melodías positivas y un discurso que buscaba la confrontación a través de la esperanza de un cambio apocalíptico pero positivo. Porque no nos olvidemos que mientras hablaba que la destrucción total era la única solución, también pregonaba que uno puede amar y ser amado, y que nosotros como pueblo somos el cambio.

Su figura, se abstrae de cualquier crítica. ¿impune?, no. ¿Humano?, si. Pero que mejor que un ser imperfecto, como cualquiera de nosotros, con sus defectos, sus virtudes, sus demonios y sus ángeles. En eso reside su poder, en eso reside su ser, su mensaje. Un tipo de este mundo, que decidió ir más allá de los pronósticos, rompiendo todo prejuicio habido y por haber.

Seguir escribiendo sobre él, es en vano, ya todo se sabe, todo se ha escuchado y se seguirá haciendo. Pero depende de nosotros, que esta historia de un hombre común que tuvo el valor de hacer lo que hizo él, se siga contando, como la de muchos otros que han pasado y están por venir.

 ¡Larga vida al Rey Bob!