Hoy el género rock-bailable pasa por un momento de alta convocatoria en Rosario. Es más a la hora de hacer balances, puede decirse que este fue el año de las bandas de salón, de esas que hacen mover el esqueleto y mueven mucha gente. Con Diego Casanova a la cabeza, Rosario Smowing aceleró el ritmo, dejó un poco de lado los boleros y en el último tiempo le metió mucho ritmo de orquesta a sus shows. La banda cierra un 2009 exitoso y toma impulso para encarar varios proyectos el año próximo: nuevo disco y más giras.
Nota por: Ariel Echecury Fuente: www.rosariorock.com
¿Cómo fue la experiencia de haber girado por Brasil?
Esta fue la segunda vez que estuvimos en Brasil pero la primera que pisamos San Pablo. Fue algo sumamente positivo. La idea es volver en marzo o abril y visitar Curitiba, San Pablo, Brasilia y Río de Janeiro.
¿Cuál fue el motivo que los llevó a realizar la gira en esta época del año?
Conseguimos buenas condiciones. Fuimos 5 integrantes nomás pero estuvo muy bien todo. Por otra parte, se cerraron un par de fechas para abril del año que viene.
¿Con qué se encontraron en San Pablo?
San Pablo como ciudad es una porquería (risas). Es un lío. De todas maneras cuando vas a tocar no conocés casi nada, sólo el lugar del show y el hotel. Fuimos a tocar a un centro cultural increíble. La recepción de la gente fue muy buena.
¿Dirías que éste fue el mejor año para Rosario Smowing?
Este año fue un momento de explosión que no esperábamos. Comenzamos a hacer las fechas y nos dimos cuenta que la convocatoria había crecido notablemente. Hay un ida y vuelta entre nosotros y el público. Por suerte la gente que va a ver los shows de la Smowing hace que todo se transforme en una fiesta.
Si tuvieras que hacer un análisis de la actualidad en la escena, ¿por qué creés que todo se abrió más para el lado de la música bailable?
No sé. Cuando yo era más pendejo había una gran división entre los que iba a ver recitales y los que iban a bailar. Los que iban a ver shows no iban a bailar y viceversa. Ahora quizás no hay problema; la gente que va a bailar es la misma que va a los recitales. El público combina esas ganas de pasarla bien con la música. Las tribus son más pequeñas y se rompieron los prejuicios.
En cuanto a lo estrictamente musical, ustedes venían de un disco como Si siempre estoy llegando que tenía una orientación hacia el bolero, más tranquilo. ¿Puede ser?
Sí, puede ser. Lo que pasa es que la Smowing tiene un espectro muy amplio en cuanto a los shows. Creo que nos sacamos las ganas el día que hicimos la Lavardén con un show de tres horas. Pasa que si yo propongo una fiesta e incito a la gente a que baile no puedo tocar 25 boleros. Entonces es una cuestión de adecuarse al momento. De todas maneras, estoy convencido de que el baile no tiene que ver con la velocidad de la música. Creo que logramos que todo tenga olor a Smowing. También tiene mucho que ver la variación y la madurez que vamos atravesando los 8 integrantes del grupo.
A la hora de la composición, ¿es difícil ponerse de acuerdo entre los ocho integrantes? ¿Está en los planes hacer un disco nuevo a corto plazo?
Sí, la idea era editarlo a principios del año que viene, pero nos quedaron muchas cosas por hacer. Nos falta terminar de delinear la última mitad del disco pero probablemente a mitad de 2010 estemos grabando porque tenemos mucho material para elegir.
¿Pensaron en grabar un disco en vivo?
En algún momento tenemos la idea de hacerlo. El año que viene cumplimos 10 años y quizás grabemos un DVD en el marco de los festejos.
¿Qué te parece que le queda por hacer a Rosario Smowing de acá a un futuro?
De todo.
A esta altura, ¿es una meta saltar a Buenos Aires?
No, en algun momento fue alguna meta. Hay que reconocer que sí es un lugar importante pero no es una meta. Creo que nosotros que estamos afuera de Buenos Aires tenemos que estar conscientes de que el mundo no es Buenos Aires. Me parece que hay que darle la misma importancia que al resto del país.